viernes, 2 de enero de 2026

Víctor Sánchez Taffur: "La orfandad de la crítica de arquitectura y el rol del Estado en el ejercicio profesional (…)"


Ponencia: "La orfandad de la crítica de arquitectura y el rol del Estado en el ejercicio profesional (…)"

Por: Arquitecto y  Master en Diseño y Arquitectura de Interiores Víctor Sánchez Taffur.   Museo de Bellas Artes. Los Caobos, Caracas, 17.09.25.

Las siguientes citas fueron seleccionadas por su autor el arquitecto Víctor Sánchez Taffur, extraídas de su magnífica  ponencia en el "Segundo Encuentro de Crítica de Arte en Venezuela ¿Validación o Interpretación? (In memoriam del maestro Juan Calzadilla)". Evento coordinado por quien suscribe, en aquel entonces, desde el Iartes en la sede de la Biblioteca del Museo de Bellas artes de Caracas. 


                                                         


“Volvamos a la importancia de reflexionar sobre por qué pensamos que la crítica de arquitectura hoy se encuentra huérfana. Existen varios indicios que me llevan a esta aseveración. Uno de ellos es que la globalización, las redes sociales y la velocidad de la información han diluido, gracias a su inmediatez, la profundidad del análisis. Otro aspecto a considerar es que la crítica se ha centrado en la novedad: la imagen y la forma de las obras, o en algo aún más banal como la fama del proyectista (que no es lo mismo que su prestigio), relegando el impacto social, político y económico que lleva consigo la obra de arquitectura. Por otro lado, hemos visto como la figura del crítico ha sido reemplazada por la de blogueros, influencers y curadores que rara vez ofrecen un análisis riguroso. Este es un fenómeno global y no únicamente local, aunque los diferentes lugares establezcan luego sus diferencias y particularidades”

“La crítica de arquitectura como la conocimos ha perdido su voz. Ya no es una disciplina influyente en el debate público. Los académicos que escribían y producían libros o promovían encuentros —bajo un enfoque riguroso— parecen ser cada vez más escasos o inexistentes, o sencillamente se encuentran solos y relegados. Es difícil hoy encontrar a esos intelectuales que analizaban el impacto social o urbano de un proyecto, la vigencia y los retos de la profesión, el valor histórico y cultural, la trascendencia de las decisiones del arquitecto y el impacto de sus acciones en el habitar. Hoy muchos han sido sustituidos por personajes improvisados e inexpertos en busca de notoriedad o se han convertido en promotores de una marca, una empresa o una ideología política”

“La obsesión por la imagen, por ese "espectáculo visual", ha despojado a la arquitectura de su esencia. Los proyectos son diseñados para ser fotografiados, no para ser vividos. Los edificios se convierten en objetos escultóricos en lugar de ser espacios para la gente (...) Los grandes despachos de arquitectura contratan a críticos para que legitimen sus proyectos, para que hablen bien de ellos. El crítico, en lugar de ser un intelectual independiente, se convierte en un periodista de moda que celebra la forma sin cuestionar el fondo”. “Suena paradójico, pero esta orfandad a la que nos referimos como centro de nuestro discurso, se materializa en dos polos opuestos de la arquitectura contemporánea: en un extremo se encuentra el star system y, en el otro, la llamada "arquitectura social". Ambos, a su manera, han contribuido al declive del juicio crítico. El star system ha despojado a la arquitectura de su rol social, transformándola en un objeto de culto, producto de una industria del marketing. Allí la arquitectura se diseña para ser icónica, publicitada y para legitimar al arquitectomarca. La crítica, en este contexto, se convierte en una herramienta de venta, que celebra la forma “creativa y exitosa” por encima de la ciudad, el espacio, la función, lo constructivo, etc. En el otro extremo se encuentra la mal llamada "arquitectura social" (por cierto, una redundancia de términos frente a lo que debería ser su único y verdadero rol) que tampoco está exenta de críticas” (…) “En lugar de ayudar a promover políticas públicas estables y de largo alcance, la atención se desvía hacia proyectos aislados, a menudo patrocinados por empresas que buscan mejorar su imagen o arquitectos que estiman congraciarse con una ideología política, o una moda, con una práctica que romantiza lo precario, lo rural, lo artesanal, etc. ofreciendo un producto generalmente con fecha de caducidad, por distintas razones que vale la pena desarrollar”. “No hay manera de ejercer la crítica y darle su espacio cuando el principal reto del arquitecto se centra en sobrevivir al día a día. Estas deficiencias afectan directamente la producción y la calidad de la arquitectura nacional y, por ende, la materia prima intelectual para cualquier intento que pretenda equipararnos a otros países de la región”. 

Víctor Sánchez Taffur 17.09.25. Museo de Bellas Artes. Los Caobos, Caracas












Síntesis Curricular

Víctor Sánchez Taffur Es arquitecto venezolano nacido en Quito, Ecuador. Egresado de la Facultad de Arquitectura y Artes Plásticas de la Universidad José María Vargas en Caracas, Venezuela (1994). Allí obtuvo el puesto N° 1 de su promoción. En esa misma casa de estudios fue Coordinador del Centro de Investigación y Extensión (2001) y Director de la Escuela de Arquitectura (2002-2003).
Posee un Master en Diseño y Arquitectura de Interiores por la ETSAM de la Universidad Politécnica de Madrid (2007), además de cursar estudios de diseño urbano, gráfico, pintura y escultura. En Madrid, España, obtuvo el certificado de fotógrafo profesional en EFTI y varios diplomas en la Escuela de Escritores de Madrid (2008).
Ha sido docente en el área de Proyectos Arquitectónicos y Modelos Tridimensionales en la Universidad José María Vargas (1995-2003), luego en la Universidad Simón Bolívar (2004 / 2009-2010) donde fue elegido Profesor del Año de la carrera de Arquitectura (2010) por la Federación de Centros de Estudiantes. En la actualidad es profesor de Taller de Proyectos en la Unidad Docente Nueve en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela (2011). Allí fundó la cátedra La arquitectura como oficio, dedicada al estudio de la arquitectura venezolana contemporánea (2015). Sus más recientes estudiantes de fin de carrera en la Unidad Docente Nueve han obtenido los máximos reconocimientos al Mejor Proyecto de Fin de Carrera (2011-2024). También dirige PFC de alumnos en el Politécnico de Torino y de Milán (2017-2021).
Ha sido conferencista y profesor invitado en diferentes países e instituciones, entre ellas el Instituto Europeo de Diseño de Madrid IED (2007-2008 / 2018), la Universidad de Morón en Buenos Aires (2009), Pontificia Universidad Católica del Perú (2012) y la Universidad Nacional en Bogotá (2013). Fue profesor invitado para el Workshop Urban Brand Scapes de la Universidad Veritas en Costa Rica (2013), invitado al Taller Construyendo en Madera en Quito, Ecuador (2018) y como ponente a la Universidad de La Salle Bajío en México (2018) y Colegio de Arquitectos y Arquitectos Paisajistas de Puerto Rico (2024). Ofreció conferencias a distancia para la Universidad Autónoma de Nuevo León en México, Veritas de Costa Rica y para la Universidad de las Américas en Quito, Ecuador, el Colegio de Arquitectos de La Comarca Lagunera de Coahuila, México y La Universidad de Ciencias y Artes de América Latina en Lima, Perú y la UDIT en Madrid, España (2021).
Fue elegido presidente de la Asamblea Nacional Colegio de Arquitectos de Venezuela (2010). Dirigió el blog Propuestas In_Consultas, una bitácora digital personal en la cual se asientan referencias y distintas inquietudes que rondan la disciplina (2008). También participó como colaborador con sus estudiantes de la FAU UCV en los proyectos museográficos de Docomomo Venezuela (2015-2021). Es socio fundador de Culturea Media Group, una plataforma digital audiovisual que difunde los valores nacionales de la cultura y el arte en sus distintas variantes (2019). Ha publicado a nivel internacional su primer libro “Las Lecciones de Campo Baeza” (2021) y junto al profesor Dr. José Humberto Gómez ha publicado el libro “Gustavo Legórburu y la conciencia del lugar” (2023). Esta publicación ha obtenido el Premio Nacional de Arquitectura mención Publicación en la XIV Bienal de Arquitectura de Venezuela (2023). Actualmente escribe otro libro de esta serie sobre Premios Nacionales de Arquitectura y sigue su investigación sobre las maquetas en arquitectura, un trabajo docente y profesional con más de 30 años de experimentaciones. Junto a José Humberto Gómez y Alessandro Famiglietti es fundador de la nueva carrera de arquitectura de la Universidad Católica Andrés Bello (2022). Allí se desempeña como profesor en la cátedra de Taller de Proyectos y Jefe del Departamento de Diseño (2022).
Es fundador y director de STA (Sánchez Taffur Arquitectos, 2003), un estudio de arquitectura y diseño con obras de arquitectura e interiorismo cuyos pilares son: Proyecto, Docencia y Obra. Sus obras de arquitectura han sido reconocidas, publicadas y difundidas por los medios más prestigiosos de arquitectura nacional e internacional. La Casa Calena ha sido nominada por Plataforma Arquitectura (el portal de arquitectura más importante en español) como Obra del Año 2015, El Restaurante Kul ha sido elegido por el jurado internacional para representar a Venezuela en Bienal Iberoamericana de Diseño de Madrid 2016 y la Casa LP ha sido ganadora por Venezuela para participar en la Bienal Iberoamericana de Arquitectura 2018. Finalmente, el concepto del restaurante TGP (2019) realizado en Houston, Texas, ha hecho merecedores a sus propietarios de diferentes reconocimientos en la ciudad. El estudio posee más de diez casas, que han significado una exploración en todos los ámbitos de la disciplina: tipológico, constructivo, formal-espacial y social. Actualmente, en STA se desarrollan diferentes proyectos y obras en distintas escalas y con diferentes tipos de usos. El más reciente proyecto, y que posiblemente resume toda su visión y pensamiento sobre la profesión y la docencia de la arquitectura, junto a la diseñadora Athenea Cuotto Abab y el artista Ricardo Arispe, es STA School (2022).

jueves, 1 de enero de 2026

Maria Teresa Novoa: "Estética de la ciudad contemporánea: validación o interpretación del Arte urbano en el espacio público, del pensamiento crítico de Aldo Rossi a los excesos de la era Bad Bunny"

 

El siguiente escrito corresponde a la ponencia de la Arq. Dra. Maria Teresa Novoa de Padrón,  en el Segundo Encuentro de Critica de Arte en Venezuela ¿Validación o interpretación?  (In Memoriam del maestro Juan Calzadilla); evento coordinado por quien suscribe desde el Iartes, en la sede del Museo de Bellas Artes de CaracasJueves 18 septiembre 2025. hora 11:30 a 11:50 a.m.



Ponencia: "Estética de la ciudad contemporánea: validación o interpretación del Arte urbano en el espacio público, del pensamiento crítico de Aldo Rossi a los excesos de la era Bad Bunny".  Autora: Arq. Dra. María Teresa Novoa de Padrón / mtnovoac@gmail.com

Este encuentro nos invita a reflexionar, a compartir y debatir nociones de orden filosófico, que nos conducen al campo de la estética por hacer esta parte de ella; me ocuparé de ventilarla en la ciudad contemporánea, a través del arte urbano y el espacio público que junto a la arquitectura se manifiestan como hecho urbano que construyen ciudad.

He tomado como referentes teóricos a Aldo Rossi y a Umberto Eco.

Aldo Rossi, arquitecto italiano, llamó la atención en los años 70 sobre la ciudad, porque luego del último CIAM XI (1928-1959) no se promovieron más debates sobre los efectos del funcionalismo en la ciudad.   Definió a ¨la ciudad como un artefacto histórico y cultural donde los monumentos (allí incluye al arte y a la arquitectura) y las tipologías urbanas son fundamentales para la comprensión y permanencia del espacio urbano (como hecho patológico o propulsor) a través del tiempo¨. Por su parte, la mirada semiología de Umberto Eco en 2007, se atrevió a ilustrarnos acerca de la belleza y la fealdad en el amplio universo de la Historia de las Artes visuales, justo en estos tiempos donde revelar las diferencias entre estas dos ideas se evade. De estas nociones nos hemos servido para escribir y promover varios coloquios en la FAU UCV, bajo el título de: ´´Vicisitudes, y contradicciones del arte urbano en la ciudad contemporánea´´ y publicar el libro Actualidad y controversia del arte urbano y el espacio público (de venta en Amazon); temas motivo por el cual creo he sido invitada a este ¨II Encuentro de crítica de Arte en Venezuela¨.

Existe un trecho, nada estrecho, entre lo que es interpretar, validar y valorizar el arte en general y, en particular, el arte urbano en el espacio público.

La interpretación como acto de dar sentido o explicar el significado de una obra en la ciudad, ciertamente nos sintoniza con el tiempo vital y la expresión del Arte urbano y el espacio público. Si como hemos mencionado, la ciudad es un hecho histórico y cultural, cambiante, sus espacios y edificaciones nos trasmiten motivos, intenciones, el contenido de las obras a través del tiempo. Echando mano de este postulado desciframos, por ejemplo, cuando una obra es neo clásica, como la plaza Bolívar s.XIX o cuando es una obra moderna, como la plaza cubierta en la UCV s.XX. Pero ¿Qué nociones conceptuales las conectan siendo de estilos diferentes? Ambas nos presentan destellos Estéticos, una la equilibrada simetría con obras figurativas de orden neoclásico, la otra, como un espacio líquido, donde fluyen direcciones diferentes que son atrapadas por obras de arte abstracto y geométrico. Ambos ejemplos los podríamos aproximar a conceptos de belleza y los enmarcaremos en la polaridad Apolínea y Dionisiaca, echando mano de las definiciones del filósofo alemán Friedrich Nietzche. La una, nos refiere al encuentro en Plaza Bolívar de un orden neo clásico, ideal apolíneo de armonía estilística presente en el imaginario figurativo simbólico conmemorativo, y, la otra, la Plaza Cubierta, nos acerca al ideario moderno geométrico-abstracto racional, de ruptura del orden clásico y simbólico precedente, detonante estético del ideal dionisiaco. Podemos inferir desde el primer trazado de los espacios públicos en Caracas, que se tenga registro con sus ornamentos (esculturas, bustos, relieves, fuentes, mobiliario urbano), que todas las plazas de Caracas y de otras ciudades en Venezuela responden a una Estética de belleza Apolínea, abarcan el largo intervalo que transcurre de finales del s.XIX hasta 1954, cuando irrumpe la construcción de la ciudad universitaria de Caracas.

 


               Monumento en Plaza Italia, avenida San Martin, Caracas /1912 Guisseppe Chiatamonti



                             Plaza Cubierta UCV /responde al ideario Moderno ruptura del orden Clásico

Antes que la Validación, creo que la Valoración es la 2da noción que nos permite avanzar una reflexión crítica del arte. Para nosotros, la reflexión crítica se asentaría en tres columnas y no en dos como lo propone el enunciado de este evento. ¿Por qué creemos que la valoración estaría antes que la validación?, porque la valoración nos permite elaborar un juicio sobre algo para determinar su mérito, su calidad, en base a criterios y conocimientos específicos. Algo es bueno o valioso porque tiene la condición de excepcional, y, aquí entramos en el terreno de la “Teoría del Valor”. Nos advierte el filósofo Risieri Frondizi que ello implica una relación compleja entre: lo valorado -el que valora (experto)- y la situación social (convención cultural acordada). La noción de Valor es fundamental para catalogar una obra como Bien Patrimonial en esencia Bien público de todos, y tiende a ejercerse de manera lapsa al catalogar una obra de Arte -per se-, porque pesan sobre el que valora intereses de orden diferentes, sean influidos por el poder económico (mercado del arte-galeristas), o por el poder ideológico-político representativo o por el poder social (como asunto de prestigio) Con la Valoración podemos recalificar obras como, por el ejemplo, el Misil colocado en la Plaza San Jacinto, cuya desproporción rechaza el diálogo con la escala del contexto histórico colonial y apunta a una dudosa búsqueda de estética urbana; ya que, lo que prevalece es un objeto simbólico militarista.



Si nos dejamos llevar por la Validación, la cual considero es la 3ra noción a considerar para elaborar una Crítica del Arte, diríamos que las obras validadas cumplen a priori con un estándar o propósito a dilucidar; desde la visión que expongo debería estar siempre articulada con las dos nociones anteriores.

Por la Validación los toques, performance, encuentros callejeros con rap, reguetón, hip hop, y grafitis, pegatinas, gag, o esténcil, entran en el estatuto del llamado Arte callejero, o Street Art, frecuentes en un primer momento en suburbios o zonas estigmatizadas de la ciudad. Los artistas visuales de estos géneros, fusionados con expresiones musicales, extraen de la calle y proponen imágenes disruptivas, y las integran a su imaginario. El nuevo espacio público también es virtual, poderoso, influencer como Bad Bunny y otros cantantes generacionales reinan en ellos por las redes. Ellos abrazan, amalgaman y representan la vida juvenil, lo no convencional, la ironía, lo contestatario, la irracionalidad, lo imperfecto, la mezcla de expresiones, lo que no entendemos, la  destrucción, o el desenfreno en los espacios virtuales y analógicos de la ciudad.










En el caso de los grafitis, aun tendiendo a ser efímeras las obras, muestran las destrezas y gajes del oficio del artista o del colectivo de artistas participantes, en ocasiones, los excesos de estas expresiones han rayado con el vandalismo.

Paradójicamente los autores escogen permanecer en el anonimato y marcar territorialidad, teniendo algunas obras calidades plásticas y mensajes contestatarios convincentes, como los murales de Banksy. Se valen de herramientas tanto tradicionales como digitales, señalando el espacio temporal de actuación de la tribu. Lo particular de estas expresiones urbanas es que inicialmente no trataban de abordar el espacio público establecido, planificado o consolidado sino todo lo contrario, reconocían el no lugar, el espacio residual de la ciudad sin límites; pero una vez validadas institucionalmente estas expresiones han sido incorporadas y hasta han sido convocadas para motorizar el repunte de sectores deprimidos, o a atraer hacia sectores de alto valor inmobiliario; ejemplo en Caracas podemos apreciar su evolución, de manifestación espontanea a la planificada, en Petare, San Agustín del Sur o en los Palos Grandes y por citar una ciudad del exterior, en México, es famoso el distrito del Mercado de Verduras.

Con frecuencia con la validación se confunde en las obras, en general, el estándar con el peso del oficio, y se desdibuja el propósito del arte para crear e innovar. En la ciudad contemporánea, esto complica el discernimiento ya que se está además expuesto a la exacerbación de las trasgresiones, de las alegorías, la saturación de imágenes, el desencuentro con el espacio público y con las referencias estéticas heredadas. La ciudad megalópolis, es ciudad de excesos y olvidos, con espacios de tránsito anónimo y temporales,  según Marc Augé (“Los No lugares”, concepto del antropólogo francés, publicado en 1992)  En esa confusión en nuestra ciudad conviven muchas obras: las kitsch, las grotescas, las desproporcionadas, las exageradamente alegóricas, las que resemantiza la historia y buscan la validación de un nuevo monumento y un espacio de otro tipo.

Por la resemantización de la historia en 2004, fue derribado, sustituido, sin derecho a ser preservado el conjunto escultórico de “Colón en el Golfo Triste” de Rafael de la Cova, notable obra neoclásica realizada en 1899, declarado en 2008 por IPC Bien de Interés Cultural de la Nación; llegó tarde la declaratoria, para la fecha las piezas originales ya se habían extraviado. Las estatuas sustitutas de autor desconocido, representan a musculosos indígenas fisicoculturistas, representan a nuestras etnias con rasgos y proporciones que no les corresponden y hacen de ellos seres diametralmente diferentes, haciendo chocante el acto de contemplarlas, aunque estén ubicadas en el mirador de Plaza Venezuela con una magnífica vista panorámica hacia el oeste.



  




  
                                   

Otro tanto ocurre con la escultura conmemorativa homenaje al presidente Salvador Allende en la Plaza homónima en Puerta Tamanaco, de la UCV, es muestra de Validación apresurada entre otros asuntos dudosos. La estatua conmemorativa en medio de la triangular plaza, no representa al personaje, lo muestra con manos deformes como si fuera cierto que el presidente Allende sufriera de artritis o hubieran sido quemadas sus manos. En esta misma consideración cabe mencionar el mural conmemorativo de estilo grotesco, ubicado en el muro colindante con el Liceo Fermín Toro. Así mismo, sorprende el conjunto de piezas de motivo ´´indígena´´, estilo batidor de merengue, colocadas en un ramal de la Autopista del Este, frente a Colinas de Bello Monte, homenaje al Cacique Guaicaipuro y a su tribu, con motivo del cambio de nombre de la otrora Autopista Francisco Fajardo; extrañamente sin cumplir el año el conjunto fue removido. 

                                                                                    


Escultura homenaje al presidente Salvador Allende, en plaza homónima.



  

Mural conmemorativo, estilo grotesco” Alegoría a personajes de la independencia atrás del Liceo Fermín Toro

La validación, en estos tiempos que nos tocan, si bien nos remite a la autenticidad, procedencia y autoría de una obra, igualmente ha respondido a la inmediatez en la aceptación de la obra pública no justificada y a desdibujar el rol del curador. Por un lado, con el argumento de la Validación se tiende a cerrar la puerta a la crítica, a la interpretación y a la valoración; y por otro lado, se deja la puerta abierta a la aprobación de una obra pública sin comprometerse con juicios estéticos, ni éticos entre asuntos oscuros; así está quedando sin respuesta la gran incógnita, ¿es que todo vale en el Arte urbano y el espacio público contemporáneo de Caracas?

 

Síntesis Curricular

María Teresa Novoa de Padrón

    

mtnovoac@gmail.com  / maria.novoac@ucv.ve /

Formación

Es arquitecta FAU-UCV 1976. Entre su área de interés teórico-practico, ha desarrollado el tema del Arte urbano / Arte Público en la ciudad contemporánea. Con sus investigaciones y obras de arte ha obtenido: Post Doctorado CIPOST-UCV, 2017 / Doctorado, Universitè Paris V – Francia 1995 / Maestría, Universitè Paris V – Francia 1987, siendo acreedora dos veces de la Beca Cultura República de Francia 1985-1987 / 1993-1995 y dos veces de la Beca investigación República de Canadá “Arte y espacio público en Montreal y Quebec”, 1993. Hizo pasantía en el Instituto Nacional de Patrimonio, sobre: “ Gestión del patrimonio arquitectural y urbano en France”, Paris- Francia 1997

Actividad AcadémicaProfesora Asociada. Facultad de  Arquitectura y Urbanismo - UCV, desde 1995 a la actualidad. Coordinadora de la línea de investigación: “Espacio público, arte, arquitectura y ciudad”. CIPOST- FAU UCV, 2017-2019. Profesora del “Doctorado en Patrimonio Cultural” en la Universidad Latinoamericana y del Caribe-ULAC, 2007-2018. Invitada en Universidad de Guayaquil-Ecuador / Conferencista en Network Universidad Politécnica de Barcelona-España / Conferencista en ICAM Xochimilco-México /Conferencista en ICAM Universidad Bio Bio Concepción-Chile / Universidad Nacional Experimental de las Artes (UNEARTE)

Premios: Arte No Convencional en Salones Nacionales (Salón Michelena, Salón Aragua, Salón Fundarte). Art Public propuesta en equipo con estudiantes 2003, 2004,2005

Publicaciones en: Revistas indexadas y páginas culturales nacionales e internacionales

 http//pasionpais.net/ciudad-en-tres-tiempos-pasion-país/ 2020  Papel Literario- Periódico El Nacional / papelliterario@el-nacional.com,  2020.      Revista RELEA no. 29 CIPOST UCV}

  Libros: “Actualidad y controversia del Arte Urbano y el espacio público. Tendencias en la ciudad contemporánea”. Editorial Académica Española, EAE, 2008 (en venta por Amazon)


martes, 30 de diciembre de 2025

Hacia una Crítica de la Arquitectura en Venezuela, por Edgar Cruz

 

Edgar Cruz: "Hacia una Critica de la Arquitectura en Venezuela" . Ponencia para el Segundo Encuentro de la Critica de Arte en Venezuela ¿Validación o Interpretación? (In Memoriam del maestro Juan Calzadilla) Iartes, Museo de Bellas Artes de Caracas, Septiembre de 2025



La crítica de la arquitectura en Venezuela es una disciplina aun por desarrollar y su explicación ha estado limitada al campo de la historiografía y de la crónica. Hacia los años noventa el programa de estudios de la Universidad José María Vargas conforma un programa de estudios de Arquitectura donde se incluyen las unidades curriculares conformadas por la Teoría del Espacio I y II, Teoría de la Forma I y II, Teoría de Proyectos, Teoría de la Función y de la Técnica I y II, Estética y Critica de la Arquitectura y Arquitectos y Obras; en las cuales se estudian estas categorías estéticas, subyacentes en la eclosión formal de la Arquitectura y la posible teoría en la producción de los arquitectos venezolanos. El funcionalismo, el organicismo y el brutalismo son las tendencias imperantes en la Venezuela petrolera. Luego la posmodernidad, con la reivindicación de la ciudad, el ornamento y el papel de la historia, donde las formas de estilos del pasado adquieren protagonismo bajo una concepción escenográfica; cuyos ejemplos paradigmáticos lo constituyen el Parque Paseo Vargas, con sus  pórticos inconclusos, la Escuela Cristóbal Rojas, Galería de Arte Nacional, más la intervención urbana de la avenida Bolívar a partir del trazado urbano de la retícula colonial; también  se citan el edificio de los Tribunales, con la plaza central, todos estos proyectados por el arquitecto Carlos Gómez de Llarena.

Hacia los años noventa, la deconstrucción bautizada así por el arquitecto Philip Johnson y tal vez mejor llamada por otros como arquitectura postestructuralista, adquiere interés en los estudiantes de arquitectura, avocados al cambio del paradigma historicista; al respecto los foros en la biblioteca del MACCI (hoy Macar), coordinados  por quien suscribe con la participación de Sandra Pinardi, María Luz Cárdenas, Verónica Jaffé, Juan Luis  Delmont y otros miembros del Campo Freudiano de Caracas, contactados e invitados estos últimos por la destacada arquitecta Victoria Benatar;  junto a la numerosa asistencia de  profesores de arte y arquitectura, filósofos y literatos; cuyas ponencias actuaron como imán en los jóvenes estudiantes, deseosos de una nueva arquitectura.

En los años noventa hasta el año dos mil, la crítica de arquitectura adquiere importancia con las publicaciones en los diferentes diarios capitalinos, entre ellos, se citan los escritos y compilaciones del profesor Juan Pedro Posani, quien desde el diario  Economía Hoy  actúa como tribuna del gremio; de quien destaco su importante concepción  sobre el Eclecticismo criollo, cuyo  texto fue publicado en la revista del departamento de Estética de la FAU; también William Niño Araque, desde el diario El Nacional; Oscar Tenreiro, en el Diario de Caracas; Hannia Gómez, desde la Fundación de la Memoria Urbana; y quien esto escribe desde la columna “Reflexiones sobre arquitectura”, del Diario EL UNIVERSAL, esta última mereció Mención de Honor Internacional en la X Bienal Panamericana de Arquitectura de Quito  Ecuador, por un jurado de teóricos y críticos de la arquitectura conformados por: los arquitectos Silvia Arango, de Colombia; Eduardo Folco, Uruguay; Rubén Moreira Ecuador y Leonardo Miño, Ecuador y Carlos Casuscelli de Argentina; cuyos escritos críticos de la arquitectura fueron destacados con el Premio Internacional de Teoría y Critica de la Arquitectura “Arq. Willy Ossott Machado” otorgado por la Sociedad Bolivariana de Arquitectos, conformada por algunos maestros de la  arquitectura venezolana, entre quienes se citan a Carlos Celis Cepero y Dirk Bornhorst.

Es de destacar que en el periodo de la posmodernidad, los textos más influyentes en la concepción de la arquitectura y de la crítica son: Arquitectura y Ciudad, de Aldo Rossi, Aprendiendo de las Vegas, de Robert Venturi, Steven Izenour  y Denisse Scott Brown; Historia Critica de la arquitectura Moderna, de Kenneth Frampton con su idea sobre  el regionalismo critico; así como los textos y cursos de doctorado sobre la teoría de proyectos en la Modernidad y las  Vanguardias Artísticas de Siglo XX, impartidos en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad de Cataluña por  el arquitecto español Helio Piñón; con quien desde 1983 a 1986 realice estudios de doctorado sobre el Suprematismo ruso, de Kazimir Malevich y  sobre el Constructivismo ruso y la Bauhaus. Cuyas teorías aparecen publicadas en los programas, textos, panfletos y manifiestos de las vanguardias artísticas del siglo XX.  Provocando la ruptura con la tradición y el concepto de belleza por el del valor de lo nuevo, el cambio estético y la unificación teoría- practica.

En Latinoamérica, los aportes realizados por las críticas de arquitectura Silvia Arango, de Colombia y la profesora argentina Marina Waisman y junto con el arquitecto catalán Josep María Montaner, son relevantes por su búsqueda de la identidad local. De J.M. Montaner  se cita, por su importancia, la publicación del libro:  Critica, 1999, en Barcelona,  Editorial Gustavo Gili.

Dentro del panorama de la arquitectura en Venezuela se cita también la importante labor de la Fundación Museo de Arquitectura, dirigida por  los arquitectos Jorge Rigamonti, Celina Bentata, Hélène de Garay, William Niño y Martin Padrón, con el importante apoyo de Helena Correa Rigamonti, constituye uno de los mayores aportes a la evolución de la arquitectura y de la crítica en nuestro país;  entre algunos de los  eventos de la FMA, se citan los  seminarios internacionales: “Nuevos Caminos de la arquitectura Española”, 1989; “Alvar Aalto en Venezuela, 1989”; “La arquitectura en Berlín IBA, 1988  así como  invitaciones  a arquitectos de fama internacional: de México, Brasil, Colombia, España, Italia, Estados Unidos y Francia, de ellos recuerdo cuando vinieron Jean Nouvel, Kenneth Frampton,  Rafael Moneo de España. Así como la magnífica exposición de arquitectura  La Casa como Tema, en la sede del MBA de Carcas.

Por su parte,  la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela incluyó en el pensum el curso: Teoría de la Arquitectura , por iniciativa con los profesores Paulina Villanueva y Macia Pinto, Abner Colmenares, Luis Polito y Edgar Cruz. El Departamento de historia organizó cursos de ampliación y conferencias sobre la nueva arquitectura destacado aquella referida a la “Polémica de la Posmodernidad” y aquella sobre el Pensamiento Contemporáneo. Cabe mencionar también el gran aporte realizado por el arquitecto Henrique Vera, desde la Revista Fundación y Ciudad (fundaayc) con publicaciones Online referidas a la arquitectura venezolana a fin de rescatar y divulgar la memoria histórica y patrimonial de Caracas; también es de resaltar la importante labor del Centro de Información  y Documentación de la FAU, UCV, con desde la gestión del profesor Henrique Vera,  Martin Padrón, etc.

Dentro del panorama de las revistas de arquitectura es fundamental el trabajo editorial llevado a cabo por el arquitecto Jesús Yépez, quien con una verdadera pasión por la arquitectura publica la Revista Entre Rayas, llegando a cumplir treinta y tres años de ininterrumpida actividad como editor fundador de esa importante revista de arquitectura.     

Haciendo historia, cabe mencionar junto con su magnífica arquitectura, la concepción teórica del maestro arquitecto Carlos Raúl Villanueva, quien con su magnífica obra de la Ciudad universitaria de Caracas,  a partir del Proyecto de Síntesis de las Artes, obtiene el reconocimiento de la UNESCO con la declaratoria de esta obra Patrimonio Mundial de la Humanidad, en el año 2000. 

Sobre algunos aspectos de la obra de Villanueva escribí: “Carlos Raúl Villanueva y los principios éticos y estéticos de su Arquitectura”

Carlos Raúl Villanueva (1900-1975) es el más importante arquitecto moderno de Venezuela, con una brillante obra que abarca, entre otras, las áreas del urbanismo, arte, gremio y docencia universitaria. 

Entre su brillante producción de arquitectura se citan las siguientes obras: Hotel Jardín, Maracay, 1930; Plaza de toros de Maracay, 1933; Museo de Bellas Artes y Museo de Ciencias Naturales, 1936; Grupo Escolar Gran Colombia, 1938-1939; Ciudad Universitaria de Caracas, 1944-1956; ampliación del Museo de Bellas Artes, 1972 y el Museo Jesús Soto, Ciudad Bolívar, 1973. Los inicios de Villanueva se sitúan en el eclecticismo, definido por su transitar por diferentes expresiones arquitectónicas como el neoclasicismo, presente en los museos de Bellas Artes y de Ciencias Naturales; el estilo mudéjar, ejemplificado en la Plaza de toros de Maracay; la interpretación neovernacular, de formas provenientes de la arquitectura local y la casa colonial sincretizadas con la arquitectura moderna, en la reurbanización de El Silencio. Cuya idea de modernidad continúa y llega a la apoteosis en su obra cumbre de la Ciudad Universitaria de Caracas; realizada según el proyecto de Síntesis de las Artes, con la colaboración de destacados artistas venezolanos y extranjeros. Entre las edificaciones que conforman esta obra, la Plaza Cubierta del Rectorado y el Aula Magna son ejemplos del pensamiento de Villanueva respecto a la integración del arte, la arquitectura, la función, el espacio y la técnica. La importancia de este recinto universitario conduce a la declaratoria: “Ciudad Universitaria de Caracas, Sede de la Universidad Central de Venezuela, Patrimonio Mundial UNESCO”; el día 2 de diciembre de 2001.

Villanueva concibe el arte y la arquitectura como factores de integración y de armonía social; para él, lo más importante es la sociedad y la creación de espacios dignos de ser habitados. De la lectura de sus textos e interpretación de sus obras arquitectónicas, se deduce la existencia de principios éticos y estéticos empleados por él en la consecución de la arquitectura. Por otra parte, Villanueva, como arquitecto consultor desde el Banco Obrero, proyecta viviendas de interés social basado en los principios de la arquitectura moderna contenidos en las Cartas del CIAM, o Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna; según los cuales, el modelo a seguir sería la Unidad de Habitación de Marsella, obra de Le Corbusier. La concepción CIAM, reinterpretada por Villanueva en Venezuela, incluye la creación de viviendas multifamiliares higiénicas, con espacios multifuncionales integrados: de comedor, estar y cocina; con agua caliente, asoleados y ventilados; junto a la existencia de áreas comunes, ascensores, parques y jardines desde planta baja, libre; realización de actividades deportivas, educacionales y de intercambio social, en terraza libre. Algunos ejemplos de viviendas multifamiliares en el Banco Obrero, son: la Reurbanización El Silencio, Caracas,1945; Urbanización Rafael Urdaneta, Maracaibo, 1946; Urbanización San Martín, 1949; Unidad Residencial El Paraíso, 1955; Urbanización Lomas de Urdaneta, Catia; Urbanización 23 de Enero, Caracas, 1955; realizados por Villanueva con la colaboración de un equipo de arquitectos, conformado por: Guido Bermúdez, Carlos Celis Cepero, José Manuel Mijares, Carlos Brando, Víctor Mantilla Bazo, José Hoffman y Eduardo Sosa Rodríguez, entre otros.

La importancia de la concepción urbanística de la modernidad se basa en el problema de la vivienda a partir de la construcción de conjuntos residenciales multifamiliares rodeados de áreas verdes, separadas de las vías de circulación vehicular. Con la edificación de los superbloques Villanueva moderniza a Caracas, basado para ello en la unificación de  principios éticos y estéticos. En la arquitectura de Villanueva predomina lo humano en la modernidad, es arquitectura creativa con sensibilidad social.

La influencia de Villanueva en las generaciones de arquitectos venezolanos la encuentro acentuada en la obra y concepción teórica de la arquitecta Hélène de Garay.  Explicada a continuación:         

-La influencia de C.R. Villanueva en la obra de Hélène de Garay           

La destacada obra de la arquitecta Hélène de Garay, la ha llevado a ser reconocida entre las mujeres venezolanas de mayor interés por su creatividad y aporte al desarrollo de la arquitectura contemporánea en Venezuela. Entre su destacada producción se encuentran: edificios residenciales multifamiliares, edificios para oficinas y comercios, edificios religiosos, centros culturales, estaciones de servicios, etc. De algunas de sus obras representativas, se citan en Caracas: el Centro Comercial los Molinos (1974-1978); el edificio Industrial y de Servicios La Urbina (1986); el edificio para oficinas de la Compañía Fosforera Venezolana (1988) y la Torre KPMG, en la avenida Francisco de Miranda, 1998.

La búsqueda formal de la arquitectura de Hélène de Garay se continua con las propuestas del movimiento moderno a partir de la implementación de las teorías purovisualistas de la forma; así su arquitectura parte de criterios compositivos, tales como: volumen, espacio, llenos y vacíos, figura-fondo, interior-exterior, estaticidad-movimiento, luz y sombra; así como también se hace presente la idea de orden y proporción al igual que las categorías vitruvianas de: firmitas, utilitas y venustas. A su vez se fundamenta en la idea clásica de “taxis”, como organización de las partes constitutivas de la edificación y de estas con el todo, dentro de un orden armonioso y equilibrado. De la arquitectura local, De Garay presenta influencias del arquitecto Carlos Raúl Villanueva en relación con las ideas de: espacio social, empleo adecuado de la luz y de la sombra, respeto por el clima y las determinantes físicas del lugar, el uso de técnicas y materiales de construcción innovadores; y añadiría aún más su reinterpretación de la idea de síntesis de las artes del maestro Villanueva, partir de la comprensión de las posibilidades expresivas de la arquitectura como arte.

Dentro de la línea heredera de los principios éticos y estéticos del maestro Carlos Raúl Villanueva ha reinterpretado algunos de los conceptos referidos a: espacio, forma, función, técnica y significado.

El edificio Industrial y de Servicios La Urbina (1986), con funciones de aparcamiento, distribución de gasolina y actividades comerciales, se ubica dentro de la tendencia del racionalismo arquitectónico y con influencias del arquitecto Carlos Raúl Villanueva; de quien reinterpreta aquí las categorías de la transparencia y el clima. Al respecto, me apoyo en una cita del crítico de arte italiano Bruno Zevi, quien, en Lenguaje de la arquitectura Contemporánea, 1993, dice:

 “De Garay prestó especial atención a la climatización natural del edificio: las fachadas están protegidas por muros de doble capa con una cavidad, para permitir la libre circulación del aire; de hecho, las boquillas utilizadas están perforadas. Se trata de auténticas "películas" para protegerse del sol... Así que estos edificios son lugares de frescura pero que no renuncian al diálogo con el exterior; sólo que lo filtran y lo devuelven, a través del modelado, el uso de materiales sencillos y seguros, y la precisión del proyecto" (Zevi, B., 1993:43)

También la influencia de Villanueva en la obra de Hélène se observa en el edificio para oficinas de la Compañía Fosforera Venezolana. Ubicado en el sector urbano de Antimano, Caracas, está conformado por dos volúmenes de figura cubica; resultantes del empleo del cuadrado que explosiona e implosiona en el espacio, a partir de adiciones y divisiones, hasta conformar los sólidos geométricos del cubo. La tipología del cubo, empleada por Hélène en esta edificación, parece hundir sus raíces en la historia de la arquitectura, presente en la tipología del cubo empleada por Palladio en la consecución de algunas viviendas en Vicenza, Italia, hasta su interpretación en las formas cubicas de algunas casas que formaron parte de la exposición Weissenhoffsiedlung, Stuttgart, 1927; así, en el edificio de la Fosforera Venezolana De Garay crea una nueva tipología, representativa de los usos correspondientes a la edificación. El rol social del arquitecto a partir del pensamiento arquitectónico de Villanueva, se hace presente en Hélène como vía para la consecución formal de la arquitectura; sobre este aspecto retomo una cita existente en el libro de la arquitecta Jeannette Díaz, escrita por el historiador cubano Roberto Segre y publicada inicialmente en la Revista A&V, N° 48, quien dice:

La Fosforera Venezolana afirma la vigencia del orden frente a la arbitrariedad del caos y al silencio expresivo del anonimato periférico. La simplicidad elemental de la composición no constituye un rechazo o negación del entorno … sino un esquema planimétrico y espacial simple que permite enfocar con claridad el desafío planteado: lograr con recursos restringidos y materiales locales, lo ambientes armónicos de trabajo individual y colectivo cuyo condicionamiento térmico lumínico, y estético permitan el bienestar físico y espiritual de los usuarios (Segre, R.:1994)

En la Torre KPMG, 1998, Hélène de Garay, manifiesta las categorías del espacio existencial a partir de los elementos de centro, lugar, camino y región; presentes como elementos definitorios de la ciudad en las teorías de Christian Norberg Schultz, Kevin Lynch y Paul D. Spreiregen; en las cuales la arquitectura y ciudad deben ir de la mano a la hora de intervenir con la arquitectura el paisaje urbano. Este edificio, de los más bellos y significativos de nuestra ciudad, se adapta de manera ejemplar a la esquina en la trama urbana, constituyendo un hito del lugar con un acertado empleo del color; cuya significación lo ha llevado a ser interpretado popularmente como un faro de la ciudad.

Por otra parte es interesante resaltar la utilización de la tipología de planta cuadrada en la arquitectura venezolana contemporánea, cuando junto a la magnífica obra de Hélène de Garay en la Fosforera Venezolana, observamos la producción de  otros arquitectos también destacados, tales como Francisco Pimentel Malaussena, Bernardo Borges y George Wilkie, creadores de la Torre Diario El Universal, de planta cuadrada; a lo cual habría que agregar el hecho de ver el cuadrado como espíritu de la época, también presente en la metodología pedagógica del cuadrado y sus posibilidades arquitectónicas; metodología representada para ese entonces por Robert Slutzky, John Hejduk y Collin Rowe, en la Cooper Unión y en las exposiciones sobre este tema realizadas en el MOMA, Nueva York, entre los años de 1964 y 1988, desde donde irradiaba internacionalmente.

La obra de Hélène de Garay constituye uno de los más importantes legados de nuestros arquitectos a la ciudad, labor que ha combinado con la docencia, apoyo gremial y divulgación de la arquitectura desde la Fundación Museo de Arquitectura y conferencias nacionales e internacionales.

Por su parte, el arquitecto Francisco Pimentel Malaussena ha dejado huella en nuestro país, a quien considero pilar fundamental de la Arquitectura en Venezuela; sobre su obra escribo lo siguiente:

 Francisco Pimentel Malaussena. “Una tipología de la democracia: la Torre del Diario El Universal”

El edificio del Diario EL UNIVERSAL es una magnífica obra, realizada por los arquitectos Francisco Pimentel Malaussena y Bernardo Borges Winkelmann, con la colaboración del arquitecto inglés George Wilkie. El edificio se encuentra ubicado en la esquina de Ánimas, cruce de Avenida Fuerzas Armadas con Avenida Urdaneta, Parroquia La Candelaria, Caracas. Se inaugura en 1969 y dos años después merece el Premio Nacional de Arquitectura, otorgado por el Colegio de Arquitectos de Venezuela; con un jurado integrado por importantes profesionales, entre quienes figura el arquitecto Carlos Raúl Villanueva.

En esta edificación, los arquitectos Borges y Pimentel parten para la consecución formal de la arquitectura, de las categorías estéticas de: forma, función, espacio, técnica, significado y las determinantes de la ciudad y de la historia. La búsqueda formal de la construcción hunde raíces en la concepción de la planta centralizada, hacia la creación de una nueva tipología. El proyecto inicial contempla la totalidad de un conjunto de edificaciones constituidas por: “talleres del diario, oficinas de administración y redacción, oficinas rentables, servicios complementarios de comercio, fuente de soda, galería de arte, club de ejecutivos y estacionamientos” (Dialnet, 1972)

Del proyecto original se construye la torre, conformada por dos paralelepípedos rectangulares uno, definido por la torre de planta cuadrada de 80 metros de altura y otro, constituido por la zona de talleres y representado por un volumen de menor altura que la torre; la planta de la edificación responde a la retícula de nueve cuadrados, a partir de la implementación de la “metodología de la malla” para la generación de espacios. Cuya idea se adentra en la historia de la arquitectura, desde su implementación en las épocas: clásica, renacimiento y neoclasicismo, hasta su reinterpretación en las metodologías pedagógicas de la arquitectura, estudiadas en la Cooper Union, Nueva York durante los años sesenta. A partir de esta experiencia del DIARIO EL UNIVERSAL, la arquitectura en Venezuela ahonda en el estudio de las tipologías de oficinas y prensa; definidas por los núcleos de servicios en localización interior, semi-interior y exterior, en las plantas de arquitectura.

En la Torre El Universal, la planta de nueve cuadrados define, conceptualiza y organiza la forma de la edificación. La función inherente a la impresión de periódicos se expresa en la volumetría del conjunto; en la planta, los servicios se centralizan en la rejilla de cuadrados, la cual es dinamizada por medio del empleo de la asimetría con la que se definen los espacios que la conforman. Siguiendo uno de los principios para la consecución de la arquitectura provenientes de la modernidad, la forma expresa la función, ubicada dentro de la tendencia del brutalismo arquitectónico, caracterizado por el empleo de la alta tecnología del concreto. En las fachadas, la estructura modular del edificio es visible por el observador, dinamizada a su vez por los brise soleil o elementos de protección solar, dentro de una concepción definida como movimiento o ritmo continuo. Dicho efecto visual, se acentúa en las esquinas que muestran la transición entre las fachadas y es percibido como un fenómeno de rotación; efecto este, explicado como característica de la nueva arquitectura en el libro de Collin Rowe: The Mathematics of the Ideal.

En el DIARIO EL UNIVERSAL Borges y Pimentel, continúan la línea racionalista trazada por la Lever House, Nueva York, de los arquitectos Skidmore, Owings y Merril, considerada paradigmática para aquel entonces. Reinterpretada por nuestros arquitectos en los volúmenes vertical y horizontal de la torre del diario; volúmenes estos que, en opinión del catedrático catalán Josep María Montaner, expresaba en la Lever House: <<la definitiva integración de los volúmenes puros de la arquitectura moderna dentro de la ciudad>>. Así, en la torre DIARIO EL UNIVERSAL se prioriza el carácter expresivo y unitario del edificio, ideado en función de su inclusión en el entorno urbano. De esta manera, aun cuando se continúan aquí algunos de los principios estéticos de la tradición moderna de la arquitectura, el edificio El UNIVERSAL expresa una nueva tipología arquitectónica.

Por otra parte, resulta de interés la inclusión del concepto de integración del arte en esta torre, presente en el mural de grandes proporciones, concebido por el artista venezolano Carlos González Bogen; cuya idea reinterpreta la línea heredada del arquitecto Carlos Raúl Villanueva en el Proyecto de Síntesis de las Artes, para la Ciudad Universitaria de Caracas. 

Se puede afirmar que este edificio con funciones de impresión de diarios, refleja la categoría de significado, identificada como espíritu de la democracia y de la libertad de expresión plasmadas en el contenido de sus diarios. La torre DIARIO EL UNIVERSAL se encuentra en un lugar prominente en el desarrollo de la arquitectura venezolana. Marca un hito dentro de la ciudad por su adaptación al entorno urbano y a las condicionantes climáticas del lugar.

 

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Síntesis Curricular 

Edgar Cruz Contreras. Caracas, 1951. Arquitecto, UCV, 1977; Postgrado en teoría y critica del arte y la arquitectura en la Universidad Politécnica de Cataluña, Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona, España, 1983-1987; Doctor en Arquitectura, Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV, 2007; Magister Scientiarum en Filosofía de las Ciencias Humanas, Facultad de Humanidades y Educación, UCV, 2011; Certificado de Estudios Postdoctorales, Centro de Investigaciones Posdoctorales CIPOST- FACES, Universidad Central de Venezuela, 2016. Articulista del DIARIO EL UNIVERSAL columna Reflexiones sobre Arquitectura, Caracas 1990-2000. Autor de: 25 Templos de Caracas, 1995; de 25 Monumentos de Caracas, 2002; de De la Tradición a la Vanguardia (Reflexiones sobre Arte Contemporáneo desde la Teoría de Arthur Danto), 2011; de Arte y Arquitectura Moderna: Cuatro Paradigmas (La Idea de Arquitectura y de Vanguardias Artísticas del siglo XX) 2012 y de Arquitectos Venezolanos Contemporáneos (Aproximación Critica a la Arquitectura Contemporánea en Venezuela) 2013. Profesor Titular y Maestro Honorario en la Universidad Nacional Experimental de las Artes, UNEARTE, Caracas. Premio de Investigación Teoría y Crítica “Arquitecto Jimmy Ossot Machado”; Mención de Honor Internacional en la IX Bienal de Arquitectura de Quito”, 1999. Articulista, conferencista y crítico de arte y arquitectura, colabora en periódicos y revistas nacionales e internacionales. Miembro del Colegio de Arquitectos de Venezuela N° 1473, Colegio de Ingenieros de Venezuela N° 20232, DocomomoVE Documentos para la Conservación del Movimiento Moderno y del Consejo Internacional de Museos, ICOM, N° 65851.


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