Edgar Cruz: "Hacia una Critica de la Arquitectura en Venezuela" . Ponencia para el Segundo Encuentro de la Critica de Arte en Venezuela ¿Validación o Interpretación? (In Memoriam del maestro Juan Calzadilla) Iartes, Museo de Bellas Artes de Caracas, Septiembre de 2025
La crítica de la
arquitectura en Venezuela es una disciplina aun por desarrollar y su
explicación ha estado limitada al campo de la historiografía y de la crónica.
Hacia los años noventa el programa de estudios de la Universidad José María
Vargas conforma un programa de estudios de Arquitectura donde se incluyen las unidades
curriculares conformadas por la Teoría del Espacio I y II, Teoría de la Forma I
y II, Teoría de Proyectos, Teoría de la Función y de la Técnica I y II, Estética
y Critica de la Arquitectura y Arquitectos y Obras; en las cuales se estudian
estas categorías estéticas, subyacentes en la eclosión formal de la
Arquitectura y la posible teoría en la producción de los arquitectos
venezolanos. El funcionalismo, el organicismo y el brutalismo son las
tendencias imperantes en la Venezuela petrolera. Luego la posmodernidad, con la
reivindicación de la ciudad, el ornamento y el papel de la historia, donde las
formas de estilos del pasado adquieren protagonismo bajo una concepción
escenográfica; cuyos ejemplos paradigmáticos lo constituyen el Parque Paseo
Vargas, con sus pórticos inconclusos, la
Escuela Cristóbal Rojas, Galería de Arte Nacional, más la intervención urbana de
la avenida Bolívar a partir del trazado urbano de la retícula colonial; también
se citan el edificio de los Tribunales, con
la plaza central, todos estos proyectados por el arquitecto Carlos Gómez de
Llarena.
Hacia los años
noventa, la deconstrucción bautizada así por el arquitecto Philip Johnson y tal
vez mejor llamada por otros como arquitectura postestructuralista, adquiere
interés en los estudiantes de arquitectura, avocados al cambio del paradigma
historicista; al respecto los foros en la biblioteca del MACCI (hoy Macar), coordinados por quien suscribe con la participación de Sandra
Pinardi, María Luz Cárdenas, Verónica Jaffé, Juan Luis Delmont y otros miembros del Campo Freudiano de
Caracas, contactados e invitados estos últimos por la destacada arquitecta Victoria
Benatar; junto a la numerosa asistencia
de profesores de arte y arquitectura, filósofos
y literatos; cuyas ponencias actuaron como imán en los jóvenes estudiantes, deseosos
de una nueva arquitectura.
En los años noventa
hasta el año dos mil, la crítica de arquitectura adquiere importancia con las
publicaciones en los diferentes diarios capitalinos, entre ellos, se citan los
escritos y compilaciones del profesor Juan Pedro Posani, quien desde el
diario Economía Hoy actúa como tribuna del gremio; de quien
destaco su importante concepción sobre
el Eclecticismo criollo, cuyo texto fue
publicado en la revista del departamento de Estética de la FAU; también William
Niño Araque, desde el diario El Nacional; Oscar Tenreiro, en el Diario de
Caracas; Hannia Gómez, desde la Fundación de la Memoria Urbana; y quien esto escribe
desde la columna “Reflexiones sobre arquitectura”, del Diario EL UNIVERSAL,
esta última mereció Mención de Honor Internacional en la X Bienal Panamericana
de Arquitectura de Quito Ecuador, por un
jurado de teóricos y críticos de la arquitectura conformados por: los
arquitectos Silvia Arango, de Colombia; Eduardo Folco, Uruguay; Rubén Moreira
Ecuador y Leonardo Miño, Ecuador y Carlos Casuscelli de Argentina; cuyos
escritos críticos de la arquitectura fueron destacados con el Premio
Internacional de Teoría y Critica de la Arquitectura “Arq. Willy Ossott Machado”
otorgado por la Sociedad Bolivariana de Arquitectos, conformada por algunos maestros
de la arquitectura venezolana, entre
quienes se citan a Carlos Celis Cepero y Dirk Bornhorst.
Es de destacar que
en el periodo de la posmodernidad, los textos más influyentes en la concepción
de la arquitectura y de la crítica son: Arquitectura
y Ciudad, de Aldo Rossi, Aprendiendo
de las Vegas, de Robert Venturi, Steven Izenour y Denisse Scott Brown; Historia Critica de la arquitectura Moderna, de Kenneth Frampton con
su idea sobre el regionalismo critico; así
como los textos y cursos de doctorado sobre la teoría de proyectos en la Modernidad
y las Vanguardias Artísticas de Siglo
XX, impartidos en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad
de Cataluña por el arquitecto español
Helio Piñón; con quien desde 1983 a 1986 realice estudios de doctorado sobre el
Suprematismo ruso, de Kazimir Malevich y sobre el Constructivismo ruso y la Bauhaus.
Cuyas teorías aparecen publicadas en los programas, textos, panfletos y
manifiestos de las vanguardias artísticas del siglo XX. Provocando la ruptura con la tradición y el concepto
de belleza por el del valor de lo nuevo, el cambio estético y la unificación
teoría- practica.
En Latinoamérica, los
aportes realizados por las críticas de arquitectura Silvia Arango, de Colombia
y la profesora argentina Marina Waisman y junto con el arquitecto catalán Josep
María Montaner, son relevantes por su búsqueda de la identidad local. De J.M.
Montaner se cita, por su importancia, la
publicación del libro: Critica, 1999, en Barcelona, Editorial Gustavo Gili.
Dentro del panorama
de la arquitectura en Venezuela se cita también la importante labor de la
Fundación Museo de Arquitectura, dirigida por los arquitectos Jorge Rigamonti, Celina Bentata, Hélène de Garay, William Niño y Martin Padrón, con el importante
apoyo de Helena Correa Rigamonti, constituye uno de los mayores aportes a la
evolución de la arquitectura y de la crítica en nuestro país; entre algunos de los eventos de la FMA, se citan los seminarios internacionales: “Nuevos Caminos de
la arquitectura Española”, 1989; “Alvar Aalto en Venezuela, 1989”; “La
arquitectura en Berlín IBA, 1988 así
como invitaciones a arquitectos de fama internacional: de México,
Brasil, Colombia, España, Italia, Estados Unidos y Francia, de ellos recuerdo
cuando vinieron Jean Nouvel, Kenneth Frampton, Rafael Moneo de España. Así como la magnífica exposición
de arquitectura La Casa como Tema, en la
sede del MBA de Carcas.
Por su parte, la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la
Universidad Central de Venezuela incluyó en el pensum el curso: Teoría de la
Arquitectura , por iniciativa con los profesores Paulina Villanueva y Macia
Pinto, Abner Colmenares, Luis Polito y Edgar Cruz. El Departamento de historia organizó
cursos de ampliación y conferencias sobre la nueva arquitectura destacado
aquella referida a la “Polémica de la Posmodernidad” y aquella sobre el Pensamiento
Contemporáneo. Cabe mencionar también el gran aporte realizado por el
arquitecto Henrique Vera, desde la Revista Fundación y Ciudad (fundaayc) con
publicaciones Online referidas a la arquitectura venezolana a fin de rescatar y
divulgar la memoria histórica y patrimonial de Caracas; también es de resaltar
la importante labor del Centro de Información
y Documentación de la FAU, UCV, con desde la gestión del profesor
Henrique Vera, Martin Padrón, etc.
Dentro del panorama
de las revistas de arquitectura es fundamental el trabajo editorial llevado a
cabo por el arquitecto Jesús Yépez, quien con una verdadera pasión por la
arquitectura publica la Revista Entre Rayas, llegando a cumplir treinta y tres años
de ininterrumpida actividad como editor fundador de esa importante revista de
arquitectura.
Haciendo historia,
cabe mencionar junto con su magnífica arquitectura, la concepción teórica del
maestro arquitecto Carlos Raúl Villanueva, quien con su magnífica obra de la
Ciudad universitaria de Caracas, a partir
del Proyecto de Síntesis de las Artes, obtiene el reconocimiento de la UNESCO con
la declaratoria de esta obra Patrimonio Mundial de la Humanidad, en el año
2000.
Sobre algunos aspectos de la
obra de Villanueva escribí: “Carlos Raúl Villanueva y los principios éticos y
estéticos de su Arquitectura”
Carlos Raúl Villanueva (1900-1975) es el más importante arquitecto moderno de Venezuela, con una brillante obra que abarca, entre otras, las áreas del urbanismo, arte, gremio y docencia universitaria.
Entre su brillante producción de arquitectura se citan las siguientes
obras: Hotel Jardín, Maracay, 1930; Plaza de toros de Maracay, 1933; Museo de
Bellas Artes y Museo de Ciencias Naturales, 1936; Grupo Escolar Gran Colombia,
1938-1939; Ciudad Universitaria de Caracas, 1944-1956; ampliación del Museo de
Bellas Artes, 1972 y el Museo Jesús Soto, Ciudad Bolívar, 1973. Los inicios de
Villanueva se sitúan en el eclecticismo, definido por su transitar por diferentes
expresiones arquitectónicas como el neoclasicismo, presente en los museos de
Bellas Artes y de Ciencias Naturales; el estilo mudéjar, ejemplificado en la
Plaza de toros de Maracay; la interpretación neovernacular, de formas
provenientes de la arquitectura local y la casa colonial sincretizadas con la
arquitectura moderna, en la reurbanización de El Silencio. Cuya idea de
modernidad continúa y llega a la apoteosis en su obra cumbre de la Ciudad
Universitaria de Caracas; realizada según el proyecto de Síntesis de las Artes,
con la colaboración de destacados artistas venezolanos y extranjeros. Entre las
edificaciones que conforman esta obra, la Plaza Cubierta del Rectorado y el
Aula Magna son ejemplos del pensamiento de Villanueva respecto a la integración
del arte, la arquitectura, la función, el espacio y la técnica. La importancia
de este recinto universitario conduce a la declaratoria: “Ciudad Universitaria
de Caracas, Sede de la Universidad Central de Venezuela, Patrimonio Mundial
UNESCO”; el día 2 de diciembre de 2001.
Villanueva concibe el arte y la arquitectura como factores de integración y
de armonía social; para él, lo más importante es la sociedad y la creación de
espacios dignos de ser habitados. De la lectura de sus textos e interpretación de
sus obras arquitectónicas, se deduce la existencia de principios éticos y
estéticos empleados por él en la consecución de la arquitectura. Por otra parte,
Villanueva, como arquitecto consultor desde el Banco Obrero, proyecta viviendas
de interés social basado en los principios de la arquitectura moderna
contenidos en las Cartas del CIAM, o Congresos Internacionales de Arquitectura
Moderna; según los cuales, el modelo a seguir sería la Unidad de Habitación de
Marsella, obra de Le Corbusier. La concepción CIAM, reinterpretada por
Villanueva en Venezuela, incluye la creación de viviendas multifamiliares
higiénicas, con espacios multifuncionales integrados: de comedor, estar y
cocina; con agua caliente, asoleados y ventilados; junto a la existencia de
áreas comunes, ascensores, parques y jardines desde planta baja, libre;
realización de actividades deportivas, educacionales y de intercambio social,
en terraza libre. Algunos ejemplos de viviendas multifamiliares en el Banco
Obrero, son: la Reurbanización El Silencio, Caracas,1945; Urbanización Rafael
Urdaneta, Maracaibo, 1946; Urbanización San Martín, 1949; Unidad Residencial El
Paraíso, 1955; Urbanización Lomas de Urdaneta, Catia; Urbanización 23 de Enero,
Caracas, 1955; realizados por Villanueva con la colaboración de un equipo de
arquitectos, conformado por: Guido Bermúdez, Carlos Celis Cepero, José Manuel
Mijares, Carlos Brando, Víctor Mantilla Bazo, José Hoffman y Eduardo Sosa
Rodríguez, entre otros.
La importancia de la concepción urbanística de la modernidad se basa en el
problema de la vivienda a partir de la construcción de conjuntos residenciales
multifamiliares rodeados de áreas verdes, separadas de las vías de circulación
vehicular. Con la edificación de los superbloques Villanueva moderniza a Caracas,
basado para ello en la unificación de
principios éticos y estéticos. En la arquitectura de Villanueva
predomina lo humano en la modernidad, es arquitectura creativa con sensibilidad
social.
La influencia de Villanueva en las generaciones de arquitectos venezolanos
la encuentro acentuada en la obra y concepción teórica de la arquitecta Hélène
de Garay. Explicada a continuación:
-La influencia
de C.R. Villanueva en la obra de Hélène de Garay
La destacada obra de la arquitecta Hélène de Garay, la ha llevado a ser
reconocida entre las mujeres venezolanas de mayor interés por su creatividad y
aporte al desarrollo de la arquitectura contemporánea en Venezuela. Entre su
destacada producción se encuentran: edificios residenciales multifamiliares,
edificios para oficinas y comercios, edificios religiosos, centros culturales,
estaciones de servicios, etc. De algunas de sus obras representativas, se citan
en Caracas: el Centro Comercial los Molinos (1974-1978); el edificio Industrial
y de Servicios La Urbina (1986); el edificio para oficinas de la Compañía
Fosforera Venezolana (1988) y la Torre KPMG, en la avenida Francisco de
Miranda, 1998.
La búsqueda formal de la arquitectura de Hélène de Garay se continua con
las propuestas del movimiento moderno a partir de la implementación de las
teorías purovisualistas de la forma; así su arquitectura parte de criterios
compositivos, tales como: volumen, espacio, llenos y vacíos, figura-fondo,
interior-exterior, estaticidad-movimiento, luz y sombra; así como también se
hace presente la idea de orden y proporción al igual que las categorías
vitruvianas de: firmitas, utilitas y venustas. A su vez se fundamenta en la
idea clásica de “taxis”, como organización de las partes constitutivas de la
edificación y de estas con el todo, dentro de un orden armonioso y equilibrado.
De la arquitectura local, De Garay presenta influencias del arquitecto Carlos
Raúl Villanueva en relación con las ideas de: espacio social, empleo adecuado
de la luz y de la sombra, respeto por el clima y las determinantes físicas del
lugar, el uso de técnicas y materiales de construcción innovadores; y añadiría
aún más su reinterpretación de la idea de síntesis de las artes del maestro
Villanueva, partir de la comprensión de las posibilidades expresivas de la
arquitectura como arte.
Dentro de la línea heredera de los principios éticos y estéticos del
maestro Carlos Raúl Villanueva ha reinterpretado algunos de los conceptos
referidos a: espacio, forma, función, técnica y significado.
El edificio Industrial y de Servicios La Urbina (1986), con funciones de
aparcamiento, distribución de gasolina y actividades comerciales, se ubica
dentro de la tendencia del racionalismo arquitectónico y con influencias del
arquitecto Carlos Raúl Villanueva; de quien reinterpreta aquí las categorías de
la transparencia y el clima. Al respecto, me apoyo en una cita del crítico de
arte italiano Bruno Zevi, quien, en Lenguaje
de la arquitectura Contemporánea, 1993, dice:
“De Garay prestó especial atención a
la climatización natural del edificio: las fachadas están protegidas por muros
de doble capa con una cavidad, para permitir la libre circulación del aire; de
hecho, las boquillas utilizadas están perforadas. Se trata de auténticas
"películas" para protegerse del sol... Así que estos edificios son
lugares de frescura pero que no renuncian al diálogo con el exterior; sólo que
lo filtran y lo devuelven, a través del modelado, el uso de materiales
sencillos y seguros, y la precisión del proyecto" (Zevi, B., 1993:43)
También la influencia de Villanueva en la obra de Hélène se observa en el
edificio para oficinas de la Compañía Fosforera Venezolana. Ubicado en el
sector urbano de Antimano, Caracas, está conformado por dos volúmenes de figura
cubica; resultantes del empleo del cuadrado que explosiona e implosiona en el
espacio, a partir de adiciones y divisiones, hasta conformar los sólidos
geométricos del cubo. La tipología del cubo, empleada por Hélène en esta
edificación, parece hundir sus raíces en la historia de la arquitectura,
presente en la tipología del cubo empleada por Palladio en la consecución de
algunas viviendas en Vicenza, Italia, hasta su interpretación en las formas
cubicas de algunas casas que formaron parte de la exposición
Weissenhoffsiedlung, Stuttgart, 1927; así, en el edificio de la Fosforera
Venezolana De Garay crea una nueva tipología, representativa de los usos
correspondientes a la edificación. El rol social del arquitecto a partir del
pensamiento arquitectónico de Villanueva, se hace presente en Hélène como vía
para la consecución formal de la arquitectura; sobre este aspecto retomo una
cita existente en el libro de la arquitecta Jeannette Díaz, escrita por el
historiador cubano Roberto Segre y publicada inicialmente en la Revista
A&V, N° 48, quien dice:
La Fosforera Venezolana afirma la vigencia del orden frente a la
arbitrariedad del caos y al silencio expresivo del anonimato periférico. La
simplicidad elemental de la composición no constituye un rechazo o negación del
entorno … sino un esquema planimétrico y espacial simple que permite enfocar
con claridad el desafío planteado: lograr con recursos restringidos y
materiales locales, lo ambientes armónicos de trabajo individual y colectivo
cuyo condicionamiento térmico lumínico, y estético permitan el bienestar físico
y espiritual de los usuarios (Segre, R.:1994)
En la Torre KPMG, 1998, Hélène de Garay, manifiesta las categorías del
espacio existencial a partir de los elementos de centro, lugar, camino y
región; presentes como elementos definitorios de la ciudad en las teorías de
Christian Norberg Schultz, Kevin Lynch y Paul D. Spreiregen; en las cuales la
arquitectura y ciudad deben ir de la mano a la hora de intervenir con la
arquitectura el paisaje urbano. Este edificio, de los más bellos y
significativos de nuestra ciudad, se adapta de manera ejemplar a la esquina en
la trama urbana, constituyendo un hito del lugar con un acertado empleo del
color; cuya significación lo ha llevado a ser interpretado popularmente como un
faro de la ciudad.
Por otra parte es interesante resaltar la utilización de la tipología de
planta cuadrada en la arquitectura venezolana contemporánea, cuando junto a la
magnífica obra de Hélène de Garay en la Fosforera Venezolana, observamos la
producción de otros arquitectos también
destacados, tales como Francisco Pimentel Malaussena, Bernardo Borges y George
Wilkie, creadores de la Torre Diario El Universal, de planta cuadrada; a lo
cual habría que agregar el hecho de ver el cuadrado como espíritu de la época,
también presente en la metodología pedagógica del cuadrado y sus posibilidades
arquitectónicas; metodología representada para ese entonces por Robert Slutzky,
John Hejduk y Collin Rowe, en la Cooper Unión y en las exposiciones sobre este
tema realizadas en el MOMA, Nueva York, entre los años de 1964 y 1988, desde
donde irradiaba internacionalmente.
La obra de Hélène de Garay constituye uno de los más importantes legados de
nuestros arquitectos a la ciudad, labor que ha combinado con la docencia, apoyo
gremial y divulgación de la arquitectura desde la Fundación Museo de
Arquitectura y conferencias nacionales e internacionales.
Por su parte, el
arquitecto Francisco Pimentel Malaussena ha dejado huella en nuestro país, a
quien considero pilar fundamental de la Arquitectura en Venezuela; sobre su
obra escribo lo siguiente:
Francisco Pimentel
Malaussena. “Una tipología de la democracia: la Torre del Diario El Universal”
El edificio del Diario EL UNIVERSAL es una magnífica obra, realizada por
los arquitectos Francisco Pimentel Malaussena y Bernardo Borges Winkelmann, con
la colaboración del arquitecto inglés George Wilkie. El edificio se encuentra ubicado
en la esquina de Ánimas, cruce de Avenida Fuerzas Armadas con Avenida Urdaneta,
Parroquia La Candelaria, Caracas. Se inaugura en 1969 y dos años después merece
el Premio Nacional de Arquitectura, otorgado por el Colegio de Arquitectos de
Venezuela; con un jurado integrado por importantes profesionales, entre quienes
figura el arquitecto Carlos Raúl Villanueva.
En esta edificación, los arquitectos Borges y Pimentel parten para la
consecución formal de la arquitectura, de las categorías estéticas de: forma,
función, espacio, técnica, significado y las determinantes de la ciudad y de la
historia. La búsqueda formal de la construcción hunde raíces en la concepción
de la planta centralizada, hacia la creación de una nueva tipología. El
proyecto inicial contempla la totalidad de un conjunto de edificaciones
constituidas por: “talleres del diario, oficinas de administración y redacción,
oficinas rentables, servicios complementarios de comercio, fuente de soda,
galería de arte, club de ejecutivos y estacionamientos” (Dialnet, 1972)
Del proyecto original se construye la torre, conformada por dos
paralelepípedos rectangulares uno, definido por la torre de planta cuadrada de
80 metros de altura y otro, constituido por la zona de talleres y representado
por un volumen de menor altura que la torre; la planta de la edificación
responde a la retícula de nueve cuadrados, a partir de la implementación de la
“metodología de la malla” para la generación de espacios. Cuya idea se adentra
en la historia de la arquitectura, desde su implementación en las épocas:
clásica, renacimiento y neoclasicismo, hasta su reinterpretación en las
metodologías pedagógicas de la arquitectura, estudiadas en la Cooper Union,
Nueva York durante los años sesenta. A partir de esta experiencia del DIARIO EL
UNIVERSAL, la arquitectura en Venezuela ahonda en el estudio de las tipologías
de oficinas y prensa; definidas por los núcleos de servicios en localización
interior, semi-interior y exterior, en las plantas de arquitectura.
En la Torre El Universal, la planta de nueve cuadrados define,
conceptualiza y organiza la forma de la edificación. La función inherente a la
impresión de periódicos se expresa en la volumetría del conjunto; en la planta,
los servicios se centralizan en la rejilla de cuadrados, la cual es dinamizada
por medio del empleo de la asimetría con la que se definen los espacios que la
conforman. Siguiendo uno de los principios para la consecución de la
arquitectura provenientes de la modernidad, la forma expresa la función,
ubicada dentro de la tendencia del brutalismo arquitectónico, caracterizado por
el empleo de la alta tecnología del concreto. En las fachadas, la estructura
modular del edificio es visible por el observador, dinamizada a su vez por los
brise soleil o elementos de protección solar, dentro de una concepción definida
como movimiento o ritmo continuo. Dicho efecto visual, se acentúa en las
esquinas que muestran la transición entre las fachadas y es percibido como un
fenómeno de rotación; efecto este, explicado como característica de la nueva
arquitectura en el libro de Collin Rowe: The
Mathematics of the Ideal.
En el DIARIO EL UNIVERSAL Borges y Pimentel, continúan la línea
racionalista trazada por la Lever House, Nueva York, de los arquitectos
Skidmore, Owings y Merril, considerada paradigmática para aquel entonces.
Reinterpretada por nuestros arquitectos en los volúmenes vertical y horizontal
de la torre del diario; volúmenes estos que, en opinión del catedrático catalán
Josep María Montaner, expresaba en la Lever House: <<la definitiva
integración de los volúmenes puros de la arquitectura moderna dentro de la
ciudad>>. Así, en la torre DIARIO EL UNIVERSAL se prioriza el carácter
expresivo y unitario del edificio, ideado en función de su inclusión en el
entorno urbano. De esta manera, aun cuando se continúan aquí algunos de los
principios estéticos de la tradición moderna de la arquitectura, el edificio El
UNIVERSAL expresa una nueva tipología arquitectónica.
Por otra parte, resulta de interés la inclusión del concepto de integración
del arte en esta torre, presente en el mural de grandes proporciones, concebido
por el artista venezolano Carlos González Bogen; cuya idea reinterpreta la
línea heredada del arquitecto Carlos Raúl Villanueva en el Proyecto de Síntesis
de las Artes, para la Ciudad Universitaria de Caracas.
Se puede afirmar que este edificio con funciones de impresión de diarios,
refleja la categoría de significado, identificada como espíritu de la
democracia y de la libertad de expresión plasmadas en el contenido de sus
diarios. La torre DIARIO EL UNIVERSAL se encuentra en un lugar prominente en el
desarrollo de la arquitectura venezolana. Marca un hito dentro de la ciudad por
su adaptación al entorno urbano y a las condicionantes climáticas del lugar.
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Síntesis Curricular
Edgar Cruz Contreras. Caracas,
1951. Arquitecto, UCV, 1977; Postgrado en teoría y critica del arte y la
arquitectura en la Universidad Politécnica de Cataluña, Escuela Técnica
Superior de Arquitectura de Barcelona, España, 1983-1987; Doctor en
Arquitectura, Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV, 2007; Magister Scientiarum en Filosofía de las
Ciencias Humanas, Facultad de Humanidades y Educación, UCV, 2011;
Certificado de Estudios Postdoctorales, Centro de Investigaciones Posdoctorales
CIPOST- FACES, Universidad Central de Venezuela, 2016. Articulista del DIARIO
EL UNIVERSAL columna Reflexiones sobre Arquitectura, Caracas 1990-2000. Autor
de: 25 Templos de Caracas, 1995; de 25 Monumentos de Caracas, 2002; de De la Tradición a la Vanguardia (Reflexiones
sobre Arte Contemporáneo desde la Teoría de Arthur Danto), 2011; de Arte y Arquitectura Moderna: Cuatro
Paradigmas (La Idea de Arquitectura y de Vanguardias Artísticas del siglo XX) 2012
y de Arquitectos Venezolanos
Contemporáneos (Aproximación Critica a la Arquitectura Contemporánea en
Venezuela) 2013. Profesor
Titular y Maestro Honorario en la Universidad Nacional Experimental de las
Artes, UNEARTE, Caracas. Premio de Investigación Teoría y Crítica “Arquitecto
Jimmy Ossot Machado”; Mención de Honor Internacional en la IX Bienal de
Arquitectura de Quito”, 1999. Articulista, conferencista y crítico de arte y
arquitectura, colabora en periódicos y revistas nacionales e internacionales. Miembro
del Colegio de Arquitectos de Venezuela N° 1473, Colegio de Ingenieros de Venezuela N° 20232, DocomomoVE Documentos
para la Conservación del Movimiento Moderno y del Consejo Internacional de
Museos, ICOM, N°
65851.


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