Ensayo: "¿Por qué la necesidad de una crítica de arte en Venezuela?"
por Edgar Cruz, “Segundo Encuentro de la Crítica de Arte en Venezuela ¿Validación o Interpretación? (In memoriam del maestro Juan Calzadilla)”. Iartes-Museo de Bellas Artes. Caracas, septiembre de 2025
En el ensayo: “Solo
una pregunta: ¿De cuál crítica de arte hablamos?”, escrito para el Primer Encuentro de Crítica de Arte en Venezuela, sostenía que la crítica de arte en Venezuela había desaparecido.
A mi modo de ver, esta situación había ocurrido por el desplazamiento de la
crítica de los lugares tradicionales donde esta se ejercía libremente: prensa,
catálogos y revistas de arte especializadas. Preguntándonos sí esta aun
sobrevive, observando que tal vez sí, en la figura del curador y en la crítica
académica producida en los salones de clases de algunas universidades.
Al analizar este problema, se observa que, en museos y
galerías, el crítico tradicional encuentra rechazo al emplear en las
interpretaciones de arte un lenguaje retorcido y especializado, solo
comprensible por una elite; y en su papel de amo y señor de la cultura, él es
quien decide lo que es arte de lo que no lo es, o de quien es digno de exponer
y de quien no lo puede hacer. Como consecuencia la figura del curador, de quien
se dice ser más cercano a los artistas y a
su producción, provoca el inevitable ocaso del crítico de arte; pero, en su
situación, el curador deseoso de alcanzar el reconocimiento masivo, equiparable
a la del artista por él representado, manipula la producción artística de aquel
a partir de la visión escenográfica; con la cual selecciona las obras del
artista, otorgándoles un nuevo significado; así
el curador redefine las obras según su concepción artística o su idea de
arte, llegando a producir instalaciones de arte equiparables a las obras de los artistas.
Junto con el curador, la creciente industria cultural y
el mercado del arte también sustituyen el rol del crítico de arte; a través de las figuras del
marchand, casa de subastas, canales de compra inmediata, comercio electrónico,
ventas privadas, galerías con la figura del curador, existencia de
departamentos de valoraciones en casas de subastas, cobro de comisiones por
ventas y otorgamiento de préstamos por consignación de obras de arte, incluyendo
el: “servicio de valoración en formato digital en línea”.
Así pues, bajo la concepción de los curadores, la
distinción de lo que es arte de lo que no lo es, ha dado lugar a diversidad de
interpretaciones críticas dentro del mercado del arte actual; en la esfera mercado-arte
las obras adquieren solo un valor comercial;
se distancia así de los principios éticos y estéticos subyacentes en las
pluralidad de expresiones formales, representativas de la producción de las
vanguardias artísticas del siglo XX; también el mercado-arte deja de lado la
interpretación crítica social, dirigida al cambio y mejoramiento de las
condiciones de vida de la sociedad. A diferencia de la comercialización de
obras en el mercado del arte, la producción de las vanguardias artísticas se
fundamentaba en la interacción dinámica entre ética, arte, individuo y sociedad,
con su rol de ruptura con el pasado. Dirigida a la creación de obras nuevas y
originales como manifestación del cambio social dirigido a la formación del
nuevo hombre y la nueva sociedad, armonizada y creativa. La producción
artística vanguardista fundamentada en la idea de modernidad, ruptura de los
cánones estéticos de la tradición y rechazo del concepto de belleza como ideal
a seguir en arte, es reapropiada por el mercado-arte. Distanciado a su vez de
la crítica social centrada en la búsqueda de nuevos lenguajes plásticos, y de
la relación teoría-practica de las vanguardias, cuya estética aparece en el
texto, programa, panfleto o manifiesto representativas de cada movimiento.
Algunos movimientos de las vanguardias como el
suprematismo y el constructivismo ya establecen en el arte y la arquitectura la
pérdida de su valor comercial, o valor cambio. Por el contrario, con el arte
las vanguardias se orientan hacia la creación de un nuevo individuo y de una sociedad
armónica. En lugar de la comercialización del arte plantean la creatividad como
expresión innata en el ser humano y la crítica social; tal como lo muestran
fotografías y films de aquella época donde se ven a los artistas del Vhutemas y
del Inchuk, de Moscú, abocados con el nuevo arte a la alfabetización de las masas
y a la celebración de fechas históricamente significativas en la ciudad de Moscú;
donde la integración arte-vida se logra con las instalaciones suprematistas a
partir del empleo de carteles, lonas, pendones y vallas con el nuevo arte
abstracto de Malevitch . Otro icono
representativo de la relación arte-vida es la instalación PROUN de El
LIssitzky, donde el cuadrado rojo surge como símbolo del cambio social. Llevado
al máximo por Konstantin Melnikhov en el Pabellón Soviético de la Exposición de las
Artes Decorativas de Paris, 1925, donde los objetos industrializados, tradicionalmente
representativos de este tipo de exposiciones comercializadas, son sustituidos por imágenes representativas de los
alcances logrados en los procesos de alfabetización de masas; exponiendo a su
vez fotografías, planos y maquetas, con las nuevas tipologías arquitectónicas: vivienda
colectiva, club obrero, baños colectivos, fábrica humanizada, teatro de masas,
etc.; en las cuales el lenguaje plástico suprematista subyace en la búsqueda
formal de la arquitectura.
La banalización del arte, a partir del eslogan “todo
puede ser arte”, ha hecho que lo novedoso, lo nuevo, a partir de creaciones
artísticas originales y de profundidad reflexiva, sean hoy concebidas también como
objetos comercializables. El reino de la imagen y la superficialidad, se impone
hoy en el mercado del arte. La “Fuente”, de Duchamp y la “Caja de Brillo”, de
Andy Warhol han sido la excusa de muchos artistas y curadores para pensar que
cualquier cosa que se haga puede llegar a ser arte, o de que “todo es posible,
todo vale en arte”. Al respecto Arthur Danto en El abuso de la belleza La
estética y el concepto de arte, explica la concepción artística de Andy
Warhol desde la filosofía del arte y la crítica del arte. Redefine el concepto
de arte y el papel de la belleza en su tesis sobre el fin del arte; concebido
por él como ruptura del arte con las representaciones y narrativas
tradicionales con los cuales se definieron los estilos del pasado. De manera
pues que la obra de arte más allá de un objeto artístico es según él reflejo de
la idea o pensamiento surgido como autorreflexión del artista. Así, Danto se
hace la siguiente pregunta: ¿Es entonces casi como si la estructura del mundo
del arte consistiera exactamente, no en crear arte otra vez, sino en crear arte
explícitamente para el propósito de saber filosóficamente lo que es el arte?
(Danto, 1999:53)
En Danto la necesidad de prescindir del objeto como
expresión y representación del arte, se refleja también en su planteamiento
sobre la reformulación de la crítica de arte. En su opinión, cualquier intento
critico actual empleando los instrumentos de la tradición está condenado al
fracaso. Ya que no posee los parámetros que en el pasado fueron empleados para
la formulación del juicio crítico. Es decir, al haber perdido vigencia en el
arte actual algunos conceptos tradicionales como arte, obra de arte, belleza,
continuidad de la historia, etc. hacen irrelevante el papel de las antiguas
metodologías; así considera que solo en contraposición al empleo de las
metodologías canónicas, la filosofía del arte da cuenta del arte contemporáneo
como nuevo ideal de conciencia, a partir de la concepción del arte como
reflexión filosófica.
Junto a la crítica social de los constructivistas rusos y
la crítica filosófica de Arthur Danto, la eclosión de diversidad de tendencias
ha hecho que, a nivel local y universal, los críticos y curadores empleen para
su interpretación la metodología de análisis de la obra considerada por ellos de
mayor adecuación a su pensamiento. Como es sabido estas metodologías críticas
se han multiplicado, pudiendo escoger entre: los aspectos biográficos,
sociológicos, la historia del arte, el formalismo purovisualista, la
iconografía, o tomar en préstamo concepciones de otras disciplinas como el
marxismo, el psicoanálisis, la semiología, el estructuralismo, posestructuralismo,
los estudios culturales y la crítica feminista, entre otras.
En Venezuela, la visión curatorial se ha impuesto al
partir de los análisis de las colecciones de arte, entre quienes destaca la
importante labor desarrollada por la investigadora María Luz Cárdenas, actual
presidenta del AICA. Esta metodología critica también ha sido desarrollada por
la profesora de la Universidad de Barcelona, España, Ana María Guash quien en
el texto: El arte Ultimo del Siglo XX del
posminimalismo a lo multicultural, parte de los análisis de las más
importantes exposiciones de arte del siglo XX, establece así: “conexiones entre
el arte y el discurso teórico” (Guasch, 2000)
Coincido con Cárdenas en que Alfredo Boulton se basa en
los análisis del método descriptivo, Perán Erminy con una metodología ecléctica
y Bélgica Rodríguez con la publicación del más importante texto sobre la
abstracción en nuestro país, La Pintura
Abstracta en Venezuela. Cuyos autores formaron parte de la ponencia de Cárdenas:
“Tres enfoques de la crítica de arte en
Venezuela: Alfredo Boulton, Perán Erminy y Bélgica Rodríguez” en el
webinar: “Parálisis y disrupción en la crítica de arte de México y Sudamérica”,
en noviembre de 2024; coordinado por Bélgica Rodríguez desde el AICA,
Asociación Internacional de Críticos de Arte capitulo Venezuela.
En mi manera de ver, junto a estos tres pilares
fundacionales de la crítica de arte en Venezuela, explicados por Cárdenas, habría
que añadirle la figura del maestro Juan Calzadilla. Entre sus aportes al
conocimiento y divulgación del arte en Venezuela, se encuentra su investigación
sobre Armando Reverón, publicada en el catálogo homónimo de la exposición
realizada en la Galería de Arte Nacional, Caracas, 1979. Allí Calzadilla
clasifica dos nuevos periodos en la obra de Armando Reverón, los cuales
complementan la clasificación de Boulton, anteriormente mencionada; estos son:
el “periodo de las majas”, caracterizado por representaciones del desnudo en
pinturas y muñecas; y el “periodo expresionista”, el cual en su opinión:
“implica una profunda búsqueda de seguridad orgánica, de salvación personal, no
ya para seguir un camino aparte, distinto de los otros, sino para desprenderse
de aquel que lo arrastra más al abismo insondable de la locura. Nostalgia del
pasado, de los juegos de infancia, pero ante todo necesidad de reconstituirse,
de reelaborarse como imagen física, de su identidad fragmentada…el presente
lleno de sombras anhela cristalizar en un mundo que solo puede atraparse al
precio de perderlo para siempre. El ciclo se ha cerrado” (Juan Calzadilla:
1979)
Entre las publicaciones de la crítica de arte en
Venezuela cabria también mencionar los realizados por los investigadores: María Elena Ramos, Félix Suazo, Víctor
Guedez, Roldán Esteva-Grillet y Carmen Hernández, entre otros también
importantes; así como también la labor critica de las páginas web: El cuarto de los juguetes, de Gerardo
Rojas; Backroom Caracas, ONG Nelson Garrido; Fotolectura (Fotografía Urbana); Mirada Expuesta, de Juan Antonio
González; Prodavinci; Papel
Literario; Hábitat Plus y Artefacto
La crítica más que emitir juicios estéticos
interpreta las obras contextualizando al arte en su ámbito histórico, social, político
y cultural. Así la crítica da cuenta del contexto histórico en el que surge y
de cómo ha cambiado con el tiempo su significación; emplea para su
interpretación datos históricos, biografías de los artistas, técnicas por ellos
empleadas, tipologías, etc. mas conceptos subyacentes en la producción
artística, con los cuales concibe la teoría y emite el juicio crítico de la
obra de arte.
La crítica al mediar entre el artista y el público establece
en el pasado los cánones estéticos representados en el tratado y en el estilo,
hasta que los movimientos de las vanguardias artísticas del siglo XX rompen con
estas normativas tradicionales. Además, como instancia encargada de legitimar
al arte, se fundamenta en un elemento de reflexión hacia el pensamiento crítico,
distanciada así del gusto dominante. La crítica interpretativa es
una de las metodologías de mayor interés en la actualidad, ya que con ella se
llega a interpretaciones múltiples representadas una, por la del crítico de
arte y otras las provenientes de todo aquel que reinterprete la obra; siendo múltiple,
variada y ambigua, según sean las interpretaciones surgidas de los códigos
culturales de cada espectador. Esta crítica se influencia de diversas
disciplinas tales como la semiología, la fenomenología, la hermenéutica, la
Gestalt, teoría e historia del arte, filosofía del arte, etc.
Conclusiones
La crisis o ausencia de la crítica parece ser un
indicador de la necesidad de determinar las anomalías subyacentes en todas
ellas; entre las cuales, el rechazo del pensamiento eurocentrista globalizador
y la búsqueda de la identidad cultural, se presentan como nuevos paradigmas en
la mayoría de estas expresiones artísticas.
La validación de lo que es arte, de lo que no lo es, ha sido asumido por
la industria cultural y el mercado del arte, representado por: marchands, galerías de arte y casas de
subasta, entre otras. La crisis de la crítica tradicional ha dado lugar en las
artes plásticas, a la negación del crítico de arte tradicional, devenido amo de
la cultura, por su superación en la figura del curador. Se propone indagar
también en este evento, en la actualidad de recientes líneas de investigación
en Venezuela, fundamentadas en el feminismo, racismo, el cuerpo, migración,
multiculturalismo, decolonialismo, democracia, sociedad, arte popular,
tecnología, inteligencia artificial, etc. Con las cuales se pretende distanciar
las nuevas expresiones artísticas de las concepciones del arte del pasado,
normalizado y oficializado por los intereses del mercado y de los grupos de
poder.
Síntesis Curricular
edcruzart@gmail.com / Facebook: edgard.cruz.12 / Edgar Cruz, Linkedin / X: edcruzideas

No hay comentarios:
Publicar un comentario